¿Cómo demandar ante accidente en el trabajo? – Acción Laboral


Notice: Undefined variable: src in /home/wsaccion/public_html/undostres/wp-content/themes/zerif-lite/content-single.php on line 30

Notice: Undefined variable: wp_postmeta in /home/wsaccion/public_html/undostres/wp-content/themes/zerif-lite/content-single.php on line 32

Notice: Trying to get property of non-object in /home/wsaccion/public_html/undostres/wp-content/themes/zerif-lite/content-single.php on line 32

 ¡Si tienes algún problema!….No dudes en contáctarnos por cualquier accidente o perjuicio en tu trabajo…Acción Laboral

Primero que nada en lo que respecta a la pregunta diremos que el concepto de Accidente de Trabajo, se encuentra estipulado en el Artículo 5º de la Ley N° 16.744, donde se define como: “Toda lesión que una persona sufra a causa o con ocasión del trabajo, y que le produzca incapacidad o muerte”.

Accidente a causa del trabajo son los que se producen directamente por la ejecución de las tareas o labores.

Con ocasión del trabajo son aquellos en los que existe una relación aunque sea indirecta entre el trabajo y lesión. La lesión puede ser física o psíquica.

Se exceptúan los accidentes debido a fuerza mayor extraña que no tenga relación alguna con el trabajo y los producidos intencionalmente por víctima. La prueba de las excepciones corresponderá al organismo administrador.

Ahora bien y entrando al tema que nos convoca diremos que en el caso de los perjuicios originados por un accidente del trabajo, no existen dudas que el plazo para ejercer una acción de indemnización de perjuicios es de 5 años contados desde la ocurrencia del accidente laboral, sea que se aplique el artículo 79 de la Ley N° 16.744 o el artículo 2515 del Código Civil. Misma regla se aplica en caso de las enfermedades profesionales, en que por regla general, al igual que ocurre con el accidente del trabajo, el plazo para demandar indemnización de perjuicios es de 5 años.

Así, a pesar de existir dos corrientes en la materia, la doctrina mayoritaria se inclina por aplicar, en virtud del principio de especialidad, el plazo de prescripción contenido en el artículo 79 de la ley sobre Riesgos contra Accidentes del Trabajo y Enfermedades Profesionales, la que establece al efecto un plazo para demandar la responsabilidad en contra del empleador o de terceros, y que es de 5 años contados desde la fecha del accidente o desde el diagnóstico de la enfermedad, por sobre la contenida en el artículo 2515 del Código Civil.

En caso de accidente del trabajo, la regla general es que la víctima debe ocurrir ante el Juzgado Laboral competente por medio de un abogado de su confianza a interponer la demanda laboral en contra de su empleador por accidente laboral, concretamente por incumplimiento de su deber contractual de seguridad y de prevención, siempre y cuando la víctima no haya fallecido a causa del accidente o enfermedad profesional. En caso de fallecimiento, el juzgado competente para conocer de la acción de reparación será un juzgado con competencia en materia civil, en un procedimiento ordinario, de larga duración, y quienes deberán interponer la acción de reparación serán los herederos del trabajador fallecido.

Dentro de la categoría de daños existentes en nuestra legislación, el daño más relevante a demandar es el daño patrimonial causado, en sus dos variantes: daño emergente y lucro cesante, los cuales deben ser efectivamente acreditados ante el tribunal para ser objeto de reparación. En materia de responsabilidad por daños, existe el viejo aforismo según el cual “sin daño acreditable, no hay perjuicio a reparar, es decir, a ser indemnizado”. También es posible pedir indemnización por el daño moral.

Para reclamar una indemnización por accidente de trabajo, este accidente debe haberse producido por una omisión de medidas de seguridad por parte de la empresa o cualquier otra causa ajena al trabajador. Por ejemplo:

– Falta de capacitación (en función que estaba realizando o en la       prevención de riesgos)

– Utilización de maquinarias o herramientas defectuosas o sin  mantención adecuada.
– Falta de equipos de protección individual (cascos, botas, guantes,       arnés etc)
– Falta de medidas de seguridad colectivas (vallas de protección,       redes de seguridad, etc)
– Realización de labores distintas a las especificadas en el contrato       de trabajo
– Falta de higiene industrial en la zona de trabajo
– Culpa de un tercero (compañero de trabajo, cliente etc)
– Cualquier otra circunstancia que no sea culpa del trabajador.